Keys Of Destiny

Hacía años ya que tras la Guerra de las Llaves Espada dejaron a una orden de portadores en Tierra de Partida. Esta orden llevaba la tradición de portar el arma y no errar como sus antecesores. ¿Verdad? Años han pasado desde la última entrega de la Salva del Maestro, una Llave Espada que lleva el líder de cada generación de portadores, aquella que muy pocos saben su razón especial. Años pasan y generaciones siguen pero su portadora no cambia: La Maestra Xine.

Esta generación en particular sucedieron puntos clave que empezaron a quebrar esa solidez que tenía. Por un lado el Maestro Solunox, obstinado con romper las normas para traer la justicia que muchos deseaban y separándose un poco de Tierra de Partida para proteger Vergel Radiante. Empezó a reclutar aprendices de varios mundos, aquellos que había sufrido las injurias sociales y que deseaban levantarse contra los tiranos. Por el otro, el Maestro Mikhael que por razones desconocidas un día dejó de ser el mismo. Hace 7 años un hecho hizo cambiar al destino. Su llavero se cambió a Innómita el mismo día que mató a sangre fría a la dulce Maestra Mir. Tras ello desertó y comenzó a vagar por los mundos incluso creando portadores de forma aleatoria, ¿habrá pensado en las consecuencias?

Los tres Maestros restantes tenían sus facciones: una buscaba mantener el Equilibrio inmóvil de los mundos, el otro quería la Justicia para aquellos criminales y líderes crueles... Y aquellos que vuelan con las alas de la Libertad seguirán su instinto sin un Maestro que los guíe en el camino.
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20 /01 / 2018
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 Unidos Por La Música [privado], Shira & Katrina
POSTEADO: Dec 4 2017, 04:41 PM
RAZA: Sirena
EDAD: 22 años
MUNDO: Atlántica
AFINIDAD: Agua
LLAVERO:
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 15/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 360 platines
Alguien muy sabio dijo una vez que la verdadera belleza no se podía describir con palabras. Sin embargo, sí que existía una que englobaba el espíritu de Atlántica a la perfección, y esa era sin lugar a dudas: la música. ¿Quién no ha llegado a oír hablar de ella en algún momento de su vida? Un tema tan superfluo a la vez de transversal que para muchos ingenuos de la materia, se les pasa por alto el auténtico trabajo y significado que guarda tras sus notas más allá del mero propósito de entretener al público. En realidad, hoy en día se trata de un recurso comunicativo indispensable que para las sirenas, es mucho más complejo que sacudir unas simples maracas al ritmo de la melodía. Sin ir tan lejos: la personificación de los propios sentimientos.

Como cualquier otro día, Katrina concluyó sus deberes como criada en palacio y su majestad le concedió el resto del día libre. La pregunta siguiente era casi tan obvia como la respuesta que daría la susodicha pero igualmente, se la formuló en su cabeza: ¿Qué podría hacer ahora? ¡Estaba clarísimo! ¡Hoy tocaba si o también excursión en Atlántica! El paraíso de la música y el ritmo al más puro estilo marino. Pocos lugares eran comparables a nivel musical con los excelentes compositores que habitan en dicho reino. Por ende, sobraba decir que era el sitio preferido de la chica para progresar con sus composiciones. No obstante, a ella le gustaba practicar su canto en un lugar en especial reservado del público aunque, en cierto modo, cercano a él.

Más allá del Bosque de algas y próximo al famoso naufragio hundido, existía un canal de cavernas submarinas conectadas entre sí. Ingresar en ellas era como entrar a un laberinto sin contar, por supuesto, que los pasillos de roca eran la mar de estrechos. De todos modos, la criada llevaba años inspeccionando dicho relieve y para ella, era pan comido deslizar su prolongada y esbelta figura de un lado a otro. Fue cuestión de maestría y pocos segundos que diera con su guarida secreta: una cámara cerrada pero abierta por arriba que, a parte de los rayos del Sol, también canalizaba la orquesta de un club clandestino reservado para lo más selectos del océano.

A la misma hora y día, ahí que estaba Katrina: aguardando a que estos empezaran a tocar para que ella pudiera dar rienda suelta a su imaginación; nadar y cantar sin coscarse de la presencia de nadie. O al menos, así ha sido siempre.

Katrina cantando.

Incluso si nos vemos medio día o el mes entero, te anhelaré tanto como a la luz del Sol ¿creo? Te tomaré la mano un segundo más incluso para decirte: porque te quiero, y por eso, aunque sea la segunda, lo demás me da igual. ~ ♪ — Seguidamente, se puso a buscar entre los cachivaches rotos del suelo, y recogió el retrato de un hombre enmarcado en un pequeño cuadro de madera carcomida.

Como los retoños floreciendo bajo la luz del Sol, también creo que él... ¿me verá atractiva hoy? Sin saberlo nadie más y sin ni siquiera avisar, solo los dos sabemos algo ya: esto es amor. Nada pierdo; está ya decidido y nadie sabrá incluso si él está loco por alguien más, no diré adiós todavía. Aun sea para él un recuerdo pasajero, quiero sentir que somos uno aunque haya otra por medio. No dejaré que ese amor sea ya atado porque en un lugar, soy de ti, soy feliz y lo demás me da igual. ~ ♪ — Sin soltar la foto, se puso a dar vueltas por la habitación y dejarse llevar por el ritmo de la música una vez más.

En mi parte superior, escondo algo en mi pecho: sentimientos que escondía y que hoy palpitan por ti. Quisiera conocerte a solas sin nadie que nos vea porque será nuestro secreto "Quiero amarte aquí". Como el mundo, descubriremos nuestro amor a su debido tiempo si estás de acuerdo. Soy consciente de que tal vez no sea tu persona ideal, y formal, a amar.

A amaaaaaaar, a amaaaaaaaaar. ~ ♪ — Aprovechó aquel prolongado descanso para ascender a la parte más alta de la cámara y hacer, como la que intentaba atrapar el Sol con la mano, para después dejarse caer hasta el fondo y seguir cantando.

Eres la única persona que amo en este azul y amplio mundo. Por eso, solo a ti te cantaré mi gran amor desde lo más profundo de mi corazón las veces que haga falta. Incluso si nos vemos medio día o el mes entero, te anhelaré tanto como a la luz del Sol ¿creo? Te tomaré la mano un segundo más incluso para decirte: aun sea para ti un recuerdo pasajero, quiero sentir que somos uno aunque haya otra por medio. No dejaré que ese amor sea ya atado porque en un lugar, soy de ti, soy feliz y lo demás me da igual. ~ ♪


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POSTEADO: Dec 6 2017, 08:39 AM
RAZA: Dragón
EDAD: Desconocida / 17-18 años aparentes
MUNDO: Tierra de Dragones
AFINIDAD: Luna
LLAVERO: Dragon Soul
NIVEL: 9
EXPERIENCIA: 115/160
HP: 240
MP: 180
PLATINES: 645 Platines
Terminadas las tareas de la mañana, puedo declararme como libre el resto del día. Con la hora de la comida cerca, lo primero que hago es dirigirme al comedor para reponer energías, degustando varios de los platos que hay en el menú del día, terminando a los pocos minutos. Dejados los cubiertos en su sitio, regreso a mi cuarto para darme otra ducha y cambiarme de ropa, saliendo nuevamente para ir a otro sitio: la biblioteca.

'Veamos que mundos hay', comienzo a rebuscar entre los miles de libros que hay, sacando alguno para echarle un rápido vistazo por encima. Tengo ganas de aprovechar este descanso para visitar un nuevo lugar, pero antes quisiera barajar opciones y no dar palos de ciego.

La búsqueda me lleva más de veinte minutos, descartando los cuatro libros que pillé de primeras: uno sobre un mundo extraño con "cartas peligrosas", otro sobre -al parecer- Tierra de Dragones, otro sobre un brillante castillo, y un último que hablaba sobre un vasto reino mayormente árido. Ninguno me llamó demasiado la atención, y cuando busqué el siguiente, encontré un libro azul que capté de inmediato con la vista.

-¿"La Atlántica"? -leo el título en voz alta, procediendo a abrir el tomo y leer su contenido: un mundo corriente entre varios, pero que es conocido por el reino bajo el mar conocido como la Atlántica... Eso sí que se me interesaría verlo con mis propios ojos: una ciudad bajo el agua. Además, sus habitantes son parecidos a los seres humanos pero con colas de peces, llamados "sirenas" y "tritones" respectivamente, además de tener un rey que los gobierna a todos.

Escuchar sobre ese mundo me quitó las ganas de seguir buscando, así que lo volví a dejar en su sitio y salí al exterior del edificio, convocando la Llave Surcadora para iniciar mi viaje a dicho mundo. Tengo ganas de ver cómo ees, sobre todo si esa descripción es exacta al estado actual de dicho lugar. Por la emoción mi viaje se hace más corto de lo que creía, y termino llegando a una pequeña playa vacía.

-No me agrada mucho el agua salada, pero haré una excepción por hoy. -hablo en voz alta antes de empezar a meterme en las frías aguas, metiéndome cada vez más y más, hasta que el agua me cubre por completo y me encuentro completamente bajo el agua. Me llevará poco acostumbrarme a esta temperatura, así que me pongo en marcha -sin esperar- haciendo uso de mi cola para moverme con mayor brío y rapidez entre las corrientes.

Cuanto más profundo voy, más luz parece haber, producida por algunas plantas que absorben la que se refleja en el agua por el Sol. Aunque mi visión ya es igual o mejor que si estuviera todo iluminado al ser una criatura habituada a vivir en lugares repletos de agua. Por suerte, tomar esta apariencia humana me ayuda a sobrevivir más tiempo lejos del agua, sin necesidad de mojarme constantemente.

Sin tenerlo claro, exploro vagamente las zonas por las que paso, fijándome en los peces y criaturas marinas que me encuentro de vez en cuando. Entonces mis oídos captan una voz cantando, deteniéndome en seco para escucharla mejor. ¿Una mujer? Pudiendo ser una de las sirenas que se describía en el libro, decido guiarme por el sonido y ver a donde me conduce, encontrando a los pocos minutos una cueva, en cuyo interior se ocultaban un montón de cosas, y una mujer de pelo y cola rosa.

-Disculpa. -la llamo cuando parece haber terminado de cantar. -¿Eres una sirena?
POSTEADO: Dec 7 2017, 11:31 AM
RAZA: Sirena
EDAD: 22 años
MUNDO: Atlántica
AFINIDAD: Agua
LLAVERO:
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 15/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 360 platines
Con la misma alegría que estuvo cantando, Katrina mantuvo una simpática sonrisa de labios cerrados mientras redirigía la mirada hacia la entrada de la cueva; topándose inesperadamente con la de alguien nunca antes visto o que por lo menos, no logró reconocer a primeras impresiones, es más, juraría que nunca antes había escuchado su voz en cualquier otro recóndito del basto océano. Aun así, la sirena recibió al desconocido con la misma cercanía y simpatía que cuando trataba a un niño pequeño, pensando verdaderamente de que se trataba de uno. No antes, claro está, de dejar disimuladamente el pequeño retrato sobre uno de los pliegues de roca y un tanto avergonzada, acomodarse un mechón de pelo tras la oreja. ¿Cómo decirlo? Le había pillado por sorpresa.

Buenos días. — Respondió con educación, sintiéndose todavía privada de su intimidad pero sobrepasándolo de mejor forma. A continuación, relajó los hombros y acudió al encuentro del chico igual de serena. — Lamento un poco el desorden, pero no esperaba que fuera a recibir visitas y menos una tan adorable. — En señal de vergüenza, la fémina curvó ligeramente las cejas y juntó ambas manos a la altura de su propia boca. Deseaba a toda costa con este último movimiento que no descubriera su camuflado sonrojo; sin despegar la mirada de los ojos amarillos de su invitado y observándolo casi en súplica.

Permíteme empezar desde el principio. — Regresando al tema que le incumbía al susodicho, se sujetó el filo de la falda y realizó una breve reverencia; mostrando sin reparo su gran cola de pez rosada al curioso individuo. Había vuelto a su estado de ánimo original. — Soy Katrina, aunque mis amigos me llaman Katri y como bien acabas de decir: soy una sirena desde las orejas hasta las escamas. — Tras decir esto, deshizo el agarre y se tomó la libertad de inspeccionar con los ojos las partes animales del muchacho en cuestión mientras aguardaba una contestación. Desde los cuernos sobre su cabeza, hasta las manos que simulaban ser garras y obviamente, la cola de... ¿reptil tal vez? Curioso cuanto menos.

Sin embargo, se ahorró las preguntas para más adelante y en su lugar, tomó como prioridad satisfacer las necesidades de su apuesto galante de cabellos azules y, si era posible, ganarse su confianza. — ¿Te puedo ayudar en algo?


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POSTEADO: Dec 9 2017, 07:50 AM
RAZA: Dragón
EDAD: Desconocida / 17-18 años aparentes
MUNDO: Tierra de Dragones
AFINIDAD: Luna
LLAVERO: Dragon Soul
NIVEL: 9
EXPERIENCIA: 115/160
HP: 240
MP: 180
PLATINES: 645 Platines
Aunque debí de pillarla por sorpresa, la sirena se muestra amable desde el principio, aproximándose a mí sin ningún temor a que pueda hacerle daño. Que me considere "adorable" es algo que me ocurre en ocasiones, siendo una descripción que dejo pasar de largo al no ser para nada mala a mi consideración. Posteriormente se presenta como Katrina, y me pregunta si se puede ser de ayuda alguna, a lo cual me deja unos segundos pensativos, hasta que decido responderle:

-Sí, creo que vendría mejor la ayuda de alguien que ha vivido siempre en este lugar. -apenas toco mi barbilla con la punta de mis dedos, procediendo a acortar aún más la distancia entre Katrina y yo, estirando mis manos para poder tocar esos detalles de su cuerpo que llaman mi atención: en primer lugar sus orejas, las cuales no encuentro mi distintas respecto a las humanas en cuanto a ser blanda-dura en determinadas partes; luego sujeto sus manos, examinando esa parte que se encuentra entre sus dedos, a diferencia de las féminas humanas a las que tanto se parece; por último desciendo hasta su cola, pasando ligeramente el dedo por una parte de sus escamas, recordándome al mismo tacto que sentía cuando tocaba o comía los peces en mi hábitat.

'Así que las sirenas son así... Bastante curioso', pienso tras examinarla de arriba a abajo, elevándome para quedar nuevamente a la altura de Katrina. Dentro de Equilibrio tenía escuchado que las sirenas eran "sexys" o "hermosas" pero yo no las veo tan diferentes de un pez, sinceramente. Supongo que los humanos siempre le darán prioridad a su libido antes que a su cerebro.

-Perdón, olvidé presentarme: me llamo Shian, y vine hasta aquí porque tenía curiosidad por ver de primera mano cómo era este mundo, además del reino llamado Atlántida. ¿Sería posible que me mostraras la zona? -regreso al tema del principio, habiendo terminado por satisfacer mi curiosidad por esta nueva criatura que se presenta ante mí.
POSTEADO: Dec 9 2017, 06:44 PM
RAZA: Sirena
EDAD: 22 años
MUNDO: Atlántica
AFINIDAD: Agua
LLAVERO:
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 15/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 360 platines
A pesar de que le dedicó la más cordial de las bienvenidas, aquel misterioso joven parecía escueto a repertorio de expresiones a lo que una persona estaba habituada emular en situaciones de interacción social. Más bien bajo la perspectiva de Katrina, le dio la ligera impresión de que éste le observaba con ojos de gran curiosidad pese, haciendo nuevamente hincapié en la descripción anterior, apenas lo vio tocarse la barbilla sin emitir ninguna otra clase de energía que pudiese derivar a un estado de ánimo canónico. Por tanto, cayó ella sola en la conclusión de que simplemente estaba demasiado concentrado admirando su curiosa anatomía de mujer-pez. Lo que jamás se imaginó, es que él tendría la desfachatez de inspeccionarla con tanta predisposición y las manos por delante.

Cuando quiso darse cuenta, Shian acortó todavía más la distancia entre ellos y empezó a tocar las orejas de la sirena. En respuesta, la susodicha estaba disfrutando las caricias como un cachorro al que le acariciaban la cabeza. — Jiji. Me haces cosquillas. — Incluso se reía manteniéndola inclinada en su dirección para que continuara rascando sin límites en esa misma zona. Vamos, como si no quisiera terminar nunca. Hasta trató de contener la risa apretando los dientes y cerrando los ojos con fuerza. Sin embargo, el modo que retorcía y agitaba su voluminosa cola delataba descaradamente el disfrute que estaba viviendo en sus carnes.

Luego pasó a sujetarle las manos; concretamente a observar la fina membrana que separaba cada uno de los dedos de la chica. — Qué manos más grandes tienes. — En ningún momento se le borró la sonrisa de la cara y ahora, no iba a ser menos. Prosiguió hablando mientras veía a su contrario deleitándose con sus escamas. Para estar debajo del agua, sentía la gentileza con la que pasaba la yema de sus dedos sobre las mismas. Siempre que no le levantara la falda por muy niño que sea o se le escapara la mano, tampoco le iba a llamar la atención. — Comparadas con las mías, se ve que tienes mucha fuerza. Seguro que en la superficie serías capaz de llevarme en brazos a todas partes. — Aunque bueno, ella podía convertir su cola en piernas libremente.

Nada más concluir la inspección, el joven continuó diciendo su nombre y el propósito de su visita. — ¡Vaya! Con que eres extranjero... — Inconscientemente, dejó un silencio de escasos segundos para acomodar la información adquirida. ¿Eso quería decir que no estaba bromeando cuando la examinó con tanta atención? ¿De verdad que nunca antes había visto una sirena? Sospechoso, muy sospechoso. De todos modos, recobró en un santiamén la simpatía en sus labios. — Por supuesto. De hecho, iba a pasar el resto del día dando vueltas por Atlántica. Sígueme. — Dicho esto, la fémina salió de la cueva y esperó a que Shian acudiera a su llamada para conducirlo hacia el exterior. Durante el pequeño trayecto, se tomó la libertad de agarrar la mano del muchacho para que permanecieran juntos por los pasillo de roca laberínticos. Una vez fuera, lo soltó y tomó la delantera.

Si en algún momento te sientes mal, avísame y ascenderemos un rato a la superficie para que puedas respirar un poco de aire fresco. Es usual que los extranjeros les cueste pasar los primeros días debido al cambio de temperatura y la sal tan abundante que hay aquí. — Todo esto lo decía por pura intuición. El hecho de que veía en Shian que tenía nariz y no branquias a la vista le preocupaba. Mientras tanto, iba a asegurarse de que pasara la mejor de las experiencias en Atlántica. — Y hablando un poco de todo... ¿De qué mar provienes? Es la primera vez que veo alguien similar a ti. ¿Eres alguna clase de caballito de mar exótico?



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POSTEADO: Dec 12 2017, 01:31 PM
RAZA: Dragón
EDAD: Desconocida / 17-18 años aparentes
MUNDO: Tierra de Dragones
AFINIDAD: Luna
LLAVERO: Dragon Soul
NIVEL: 9
EXPERIENCIA: 115/160
HP: 240
MP: 180
PLATINES: 645 Platines
Mientras miraba de primera mano cada parte del cuerpo de Katrina, ésta comenta que ve "mis manos grandes"; eso me sorprende, aunque no me detiene en la tarea, porque nunca me paré a pensar en ello. Ahora que miraba sus manos con las propias, pude fijarme que realmente era cierto, siendo ligeramente más grandes que las de la sirena. Pensaba que, además de mi estatura, el resto de mi cuerpo tenía una proporción inferior a la media de los humanos -y sus semejantes- pero no parece ser del todo cierto.

-Diría que sí. -afirmo su comentario a la posibilidad de llevarla en brazos, cosa que podría realizar perfectamente ya que no parece ser muy pesada, incluso con la cola tan ancha que posee. Si me lo pidiera no tendría problema en hacerlo, como pago por su ayuda, ya que pronto acepta hacerme de guía por este lugar.

-Te lo agradezco. -la sigo una vez se pone en marcha, agitando también mi cola para avanzar a una velocidad que iguale a la de Katrina, con tal de no alejarme demasiado de ella. Dejo que sujete mi mano cuando nos adentramos en los túneles, viéndolo como la mejor manera de mantenernos al lado del otro, y que las corrientes no nos separen.

-No te preocupes; estoy acostumbrado a esta temperatura. No me parece que la sal vaya a ser un gran problema, tampoco. -agradezco que pensara en esos detalles, pudiendo ser por la cantidad de viajeros que deben de venir a este mundo para ver lo mismo a lo que vengo yo. ¿Pero todos pueden respirar por el agua? Me parece extraño que no preguntara por ese detalle, ya que no poseo branquias como ella.

-Yo no vivo en ningún mar. Yo soy más de agua dulce, así que casi siempre estaba en lagos o lagunas. -respondo con total sinceridad, girando mi cabeza para poder observar todo lo que hay a ambos lados. -No conozco ningún "caballito de mar", pero no soy eso; yo soy un dragón. -vuelvo a responder sin pelos en la lengua, completamente seguro de que ese detalle no supondrá ninguna sorpresa o terror para la sirena.
POSTEADO: Dec 12 2017, 06:57 PM
RAZA: Sirena
EDAD: 22 años
MUNDO: Atlántica
AFINIDAD: Agua
LLAVERO:
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 15/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 360 platines
Con la misma energía que un rayo, aquella última palabra azotó los pensamientos de la fémina dejándola de mente levemente aturdida. Si la memoria no le fallaba, en los relatos describían a los dragones como criaturas malvadas y destructoras; capaces de escupir fuego y que custodiaban torres gigantes con princesas indefensas dentro que anteriormente raptó para su satisfacción personal. Verdad o no, Katrina creció leyendo aquellos "documentos históricos" que según las sirenas, forman parte de los misterios que hoy en día siguen en el mundo de la superficie sin una explicación lógica. Por tanto, dejaba al libre albedrío a que la susodicha siguiera soñando despierta y que, en algún punto del ancho océano, seres tan majestuosos y nobles tuviesen su sitio bajo el agua.

¿Un dragón? — Incluso pestañeó un par de veces en señal de incredulidad total. Aun así, bien que congeló la sonrisa en esa misma instantánea. Quiso interpretar lo dicho por el muchacho como delirios de niño que fingía ser un personaje de ficción y, obviamente, no como declaraciones reales. — Cuando era pequeña, tampoco sabía lo que era un caballito de mar hasta que mi madre me lo explicó con un cuento. — Sin detenerse en ningún momento, continuó nadando en paz al lado de Shian mientras éste se deleitaba con la fauna marina de su alrededor: sardinas, boquerones, peces limón, meros, babosas, almejas,... un verdadero paisaje natural. — Supongo que no te interesarán los detalles, pero fueron hadas que decidieron traer la primavera al mar atreviéndose a entrar en el agua. Y con tal de conseguirlo, le crecieron branquias que les permitieron quedarse aquí durante el resto del año y dar paso a las demás estaciones. ¿El porqué lo hacían? Te lo puedes imaginar: para que las sirenas y el resto de habitantes tuviéramos siempre una vida llena de color y alegría. — Nada más concluir la narrativa, forzó la vista hasta más adelante para contemplar un desfiladero de coral gigante, a simple vista, muerto.

Observa con atención. — Cuando a Katrina le pareció que ya habían bajado lo suficiente, se detuvo e incitó al chico a que se acercara a la enorme pared repleta, de buenas a primeras, de lapas y esponjas moribundas. Sin embargo, si uno se fijaba con atención, podía ver pequeños capullos de flor cerrados ante la falta de luz. De forma instantánea, la chica estiró el brazo y pinchó con el dedo índice dicha vegetación que al principio, parecía que iban al mismo compás lúgubre que el ambiente. No obstante, el brote se abrió de golpe y salió como un perdigón dejándose ver que en realidad se trataba de un pintoresco caballito de mar, el cual, salió disparado del susto pero que luego se tomó la libertad de quedarse flotando cerca de ambos personajes. — Inténtalo tú.

Sea cual fuera la conducta del joven, la pelirrosa era feliz despertando a más caballitos de mar que aumentaban estrepitosamente de número; convirtiendo el sombrío lugar en un hermoso pasillo lleno de toda clase de colores. — ¿Y bien? ¿Qué te parecen? — Preguntó alegre, mientras volteaba a ver al supuesto dragón con buenos ojos. Casi podía ver su propio reflejo en esos preciosos orbes ambarinos.


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POSTEADO: Dec 15 2017, 07:11 AM
RAZA: Dragón
EDAD: Desconocida / 17-18 años aparentes
MUNDO: Tierra de Dragones
AFINIDAD: Luna
LLAVERO: Dragon Soul
NIVEL: 9
EXPERIENCIA: 115/160
HP: 240
MP: 180
PLATINES: 645 Platines
Sin saber a ciencia cierta cómo se ha tomado mi respuesta sobre la criatura que soy, al menos doy por hecho que no ha sido de mala manera, actuando de forma tranquila y relajada conmigo. Y eso viene a ser lo mejor, ya que si huyera me sentiría sumamente ofendido porque pensara que fuera a hacerle daño; y me quedaría sin la guía que tan fácilmente conseguí.

Mientras repasaba con la mirada todo lo que había, Katrina me cuenta como una "pequeña historia" en la que menciona a unas "hadas", criaturas que desconozco por completo y trato de imaginar en mi cabeza. ¿Cómo podrían ser esas hadas, si fueron capaces de desarrollar branquias y realizar cambios de tal tamaño dentro del océano? Suena algo increíble de ver.

-¿Y dónde están esas hadas? -pregunto, con ganas de visitar el lugar donde puedan residir y así verlas por mí mismo. Mientras, avanzábamos hacia una zona que se veía bastante oscura, quizás moribunda o muerta, lo cual me deja pensativo sobre las intenciones de Katrina al traerme a dicho lugar.

Al avisarme, presto suma atención a lo que va hacer, viendo como -tras tocar una flor- ésta se abrió con rapidez y una pequeña criatura salió rauda de ésta. Sorprendido, mantengo la vista sobre ella, viendo que se mantiene cerca con total tranquilidad, así que no debe de tratarse de una criatura peligrosa, sobre todo si Katrina está tan tranquila teniéndola a su lado.

Con ganas de hacer lo mismo, sigo su consejo y me aproximo a la flor cerrada más próxima, tocándola levemente con el dedo, viendo como ésta también se abre y sale otra criatura. Lo vuelvo a hacer una, otra, otra y otra vez, hasta que hay tantas que ya no sé si será buena idea seguir despertando a más.

-¿Son sabrosas? -le pregunto a Katrina, preguntándome qué tipo de sabor tendrán si las comiera tal cual, o qué condimentos podrían venir mejor para hacer un buen plato con ellas. Son pequeñas, pero con una cantidad suficiente podrían llenar hasta mi estómago.
POSTEADO: Dec 16 2017, 07:30 PM
RAZA: Sirena
EDAD: 22 años
MUNDO: Atlántica
AFINIDAD: Agua
LLAVERO:
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 15/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 360 platines
A medida que Shian liberaba a los caballitos de mar de su dulce letargo, Katrina hacía lo mismo para llenar todo el espacio posible de aquellas curiosas y simpáticas criaturas de agua salada. ¿Quién en su sano juicio no podría amarlas? Tan solo había que verlas cómo se acercaban amistosamente hacia sus invitados. Los más valientes en lugar de estar nadando por ahí, se quedaban junto a ellos y los inspeccionaban muy de cerca. En el caso de la susodicha, usaban sus bocas en forma de trompeta para tocarle la cara como si pareciera, en vez de eso, que le daban pequeños besos de mariposa y como cabía de esperarse de ella, los correspondía con el mismo gesto a modo de esquimal; frotando gentilmente su nariz contra ellos con una grata sonrisa en el rostro.

No obstante y en cuestión de un pestañeo, el último comentario del dragón acabó con el buen ambiente del lugar. Si bien la sirena seguía igual de serena físicamente hablando, el invertebrado con el que intercambiaba cariño volteó a observar al susodicho desconcertado total. Incluso con miedo y nerviosismo por la gota de sudor frío que caía del mismo. Los ojos del caballito de mar los tenía más abiertos de lo normal por culpa de la conmoción. ¿Instinto animal? Quién sabe. En cualquier caso, la fémina se tomó la libertad de responder la duda de su ingenuo huésped.

Mmm... ahora que lo dices... — Durante un instante, dejó de mirar al chico para redirigir la mirada hacia el pequeño pez. Hasta meditó la respuesta en silencio con el dedo índice posado en una de sus propias mejillas; manteniendo la visión en aquella curiosa criatura la mar de concentrada. — ... si te soy sincera... — Mantuvo inconscientemente el suspense en su búsqueda por una contestación adecuada. Sin embargo, finalmente se decantó por algo en cuanto se giró al encuentro de esos orbes ambarinos. — No lo sé. — El caballito de mar se estremeció una vez más. — Pero siendo tan monos, ¿quién le pondría un diente encima? — Al oír esto, el animal suspiró de alivio. — Aunque tiene muchos depredadores dentro y fuera del mar... — Volvió a estremecerse. — Al menos, yo lo considero canibalismo y por eso prefiero comer alimentos no-vivos. — El animal bajó la guardia aunque sin fiarse demasiado de lo siguiente que diría la chica. Como siguiera así, le iba a dar un ataque cardíaco.

Mientras ella seguía hablando, una silueta de ojos asesinos observaba la escena desde las sombras; concretamente bajo el fondo marino. Aun así, una aleta dorsal se dejó embaucar por la adrenalina y cuando quiso darse cuenta, regresó a la oscuridad para refugiarse de los ojos más avispados. Incluso el blanco impoluto de sus afilados dientes se mantuvieron impasibles a la tentación.

Si seguimos todo recto, deberíamos ver el palacio desde lo alto de ese risco. — Señaló dicha estructura rocosa decidida a buscar un poco más de luz. De hecho, quedaba a la vista a menos de 30 metros desde su posición actual. — Esta vez seguro que te impresiona. — Una vez concluido el diálogo, agitó la mano despidiéndose de los caballitos de mar y se dispuso a nadar en la dirección previamente indicada.


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POSTEADO: Dec 20 2017, 11:07 AM
RAZA: Dragón
EDAD: Desconocida / 17-18 años aparentes
MUNDO: Tierra de Dragones
AFINIDAD: Luna
LLAVERO: Dragon Soul
NIVEL: 9
EXPERIENCIA: 115/160
HP: 240
MP: 180
PLATINES: 645 Platines
Mostrándose indecisa sobre qué contestar, Katrina se queda pensativa y en silencio por unos momentos, hasta que declara no tener idea de cómo pueden saber estas diminutas criaturas. Que sean "monos" no me parece una razón válida para no convertirlos en un aperitivo, aunque parece que ya es presa de muchas criaturas, por lo que dice la sirena. Incluso uno de los caballitos parece estar aterrado ante las palabras de Katrina, "encogiendo" y "agrandando" por momentos.

'Igual lo puedo dejar para otra ocasión', decido no probar ahora a qué saben, mirando de reojo a la distancia, desde la cual pude sentir -por un breve momento- una mirada peligrosa acechándonos. Aunque no veo nada de ese tipo, la preocupación se mantiene dentro de mí, escuchando a Katrina para no aparentarlo.

Al señalar al frente, mis ojos siguen su dedo hasta la luz que se asoma desde lo alto del risco, emocionándome ligeramente al pensar que pronto veré esa famosa ciudad bajo el agua del mar. Sin perder el tiempo, me pongo en marcha al mismo tiempo que Katrina, ignorando por completo a los caballitos de mar que se despliegan rápidamente a nuestro alrededor, agitando con emoción mi cola para llegar más rápido al risco. Llegados allí, me detengo en seco, y bajo la mirada un poco, abriendo los ojos ligeramente.

-¿Esa es la Atlántica? -pregunto para estar completamente seguro: un reino envuelto por un brillante esplendor. En un ambiente rodeado por la calma, y al mismo tiempo, con gran vitalidad, como si pudieras ver a sus propios habitantes rebosar de una buena vida. Hay casas pequeñas, y otras más grandes, pero lo que más destaca entre todas ellas es el gran palacio plantado justo en el centro, como si su cima más alta intentara llegar a la propia superficie. El hogar del famoso Rey Neptuno, si no me equivoco.

-¿Habrá algún problema si me acerco a ver la ciudad? -satisfecho con la vista, miro ahora a Katrina para preguntarle, sin poder ocultar del todo mis ganas por acercarme a esa luz y entrar en ella.
POSTEADO: Dec 20 2017, 07:12 PM
RAZA: Sirena
EDAD: 22 años
MUNDO: Atlántica
AFINIDAD: Agua
LLAVERO:
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 15/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 360 platines
Una vez más, la duda hizo acto de presencia con la nueva pregunta del dragón. Si bien era bastante obvia la respuesta, Katrina no le importó en absoluto confirmar el enunciado asintiendo con la cabeza. Solo después volteó a redirigir la mirada hacia el magnífico paisaje que se postraba ante ellos.

¿A que es preciosa? — Dijo la fémina, refiriéndose toda Atlántica en su conjunto. Por alguna extraña razón, notaba más bullicio de lo que ella estaba habituada a ver; concretamente por la cantidad tan abundante de peces que se dirigían con tanta predisposición hacia la ciudad. — Y cuando se acerca la noche, el palacio brilla con mucha más intensidad que ahora. — Mágico o no, la sirena siempre se quedaba hechizada por la capacidad absorbente que tenían aquellos cristales. Contenían la luz del Sol y la liberaban en su máximo resplandor cuando iba apareciendo la luna.

Para responder a la segunda y humilde cuestión, la chica se preparó volteándose nuevamente a toparse con la inocente mirada del chico. Sin embargo, se le escapó una pequeña risa durante el proceso.

Lo siento. — Se disculpó, tratando de esconder el delito detrás de una de sus manos. Aun así, siguió riéndose aunque degradándose hasta llegar un punto que desapareció por completo. — Has sonado como si realmente necesitaras mi permiso para ir. — A continuación, relajó tanto la expresión que pasó a mirar al susodicho con ojos de cordero degollado. Lo siguiente que estaba a punto de decir, lo estaba diciendo desde lo más profundo de su corazón. — Sin importar qué seas o de dónde procedas, ahora eres una criatura del mar. Eso es lo importante. Y nadie puede privarte de tu libertad.

Dejando varios segundos de silencio a que éste reflexionara sobre lo que acababa de decir Katrina, ella prosiguió con el plan original: encaminarse juntos a nado de aleta hacia Atlántica. Fue cuestión de tiempo de que ambos alcanzaran su destino y que, en cuestión de un pestañeo, les diera la bienvenida la noche. En ese preciso instante, las calles de Atlántica se llenaron de bellas luces de múltiples colores. Sorprendidos, tanto peces como moluscos y mamíferos se quedaron boquiabiertos con semejante espectáculo visual. Incluso desde la lejanía, el cuchicheo constante de la gente no tenía parangón comparado con los fuegos artificiales que se apreciaban por detrás del castillo.

Muchísimas gracias a todos por estar aquí. — Se escuchó un curioso acento cubano saliendo de lo que parecía ser a simple vista, una diminuta gamba sosteniendo una concha a modo de megáfono. — Bajo el consentimiento de nuestro rey, estamos celebrando lo que en su día y que hoy seguimos llamando "El festival de la música". Para conmemorar el valor no solo cultural de Atlántica. También el importante significado de la palabra "unión" donde una vez al año, las mejores composiciones del basto océano, se reúnen en un solo lugar para juntar los corazones de todos en nombre del mundo entero. Y sin más preámbulo, daremos las puertas de palacio por abiertas. Id ingresando al Gran salón mientras los camareros se asegurarán de que nunca les falte nada. Disfruten de la estancia.

Dando por zanjado el comunicado, Katrina pasó a mirar a Shian la mar de serena.

¿Y bien? ¿Cómo se te da el baile? — Una forma un tanto discreta de preguntar si le gustaría o no ingresar a la fiesta.


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POSTEADO: Dec 23 2017, 02:59 PM
RAZA: Dragón
EDAD: Desconocida / 17-18 años aparentes
MUNDO: Tierra de Dragones
AFINIDAD: Luna
LLAVERO: Dragon Soul
NIVEL: 9
EXPERIENCIA: 115/160
HP: 240
MP: 180
PLATINES: 645 Platines
'Más bien preguntaba por si hay una estricta seguridad', respondo en silencio a las palabras de Katrina, sin encontrarle la gracia a mis palabras, preocupado porque -posiblemente- no tuviera acceso por ser alguien de fuera. Aunque por lo que ella dice luego, puedo entender que este reino recibe con alegría a cualquier extraño que se presente, y por ello no dudo en seguir a Katrina hacia el interior de la ciudad.

Las construcciones parecen estar hechas de corales, o piedras propias de este mundo que me resultan extrañas. Incluso puedo ver conchas y otras cosas pegadas a algunas partes, o siendo usadas como decoración a propósito. También veo -por todas partes- más sirenas y tritones, fijándome en sus colas y lo diferentes que se ven entre unas y otras, tanto en su forma como en su color.

Y lejos de pensar que se celebraba algo, lo que parecen ser fuegos artificiales, y una diminuta criatura hablando con un acento extraño, me indican lo contrario. "Festival de la música" lo llaman, y parece celebrarse dentro del propio castillo, al que todos comienzan a acceder con rapidez y emoción. Mientras, yo me giro hacia Katrina, sin entender muy bien a qué se refiere con "baile".

-¿Es algo importante en esta fiesta? -pregunto, lejos de saber siquiera algo sobre su significado, ni esta fiesta que va a comenzar. Y aún así, terminamos entrando al interior del enorme castillo, fijándome en que su estructura destacaba por los materiales tan únicos que muestra, diferentes del resto que vi hasta ahora.

En su interior, había bastante movimiento, además de sonar música por todo el Gran Salón. Miro en todas direcciones, y algunos tritones y sirenas se encuentran emparejados, dando vueltas en la zona central de la sala, mientras los demás se mantienen por los alrededores. En dichas zonas, también puedo divisar lo que parecen ser aperitivos, abriéndose un poco el apetito, con ganas de saber a qué sabe la comida del mar.
POSTEADO: Dec 26 2017, 04:56 PM
RAZA: Sirena
EDAD: 22 años
MUNDO: Atlántica
AFINIDAD: Agua
LLAVERO:
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 15/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 360 platines
¡Oh! Ehm... — Sin esperarse para nada que le fuera a responder con otra pregunta, a Katrina le dio la ligera impresión de que Shian estaba tratando de evitar su propuesta y que, a diferencia de cómo lo estuvo conduciendo a todas direcciones, esta vez iba a dejar que el dragón hiciera lo que quisiera. Después de todo, ella accedió ser su guía y que conociera Atlántica. Tal vez no fue buena decisión arrastrarlo hasta la fiesta y lo mejor hubiese sido seguir dando vueltas por la ciudad. — Para nosotros, cantar llega a ser lo mismo que bailar. Son métodos de expresar nuestros sentimientos y comunicarnos con los demás. Solo que con éste último, no requerimos de palabras. Simplemente nos dejamos llevar por la música mientras nos movemos al son del ritmo. — Explicó, sufriendo los síntomas de la culpabilidad reflejándose en su expresión; intranquilo por lo que pueda estar pensando de ella. Hasta desvió ligeramente la mirada a contemplar el vacío mientras se tapaba la boca tras sus dedos en forma de abanico. — Prácticamente es... nuestra vida, pero hoy es un día especial. — A medida que hablaba, iba degradando el tono de voz y perdiendo la chispa que la mantuvo alegre a lo largo del día. ¿Cómo ha podido estar tan ciega? — Hoy bailamos para divertirnos. Nada más. — Se sentía horrible, pero no iba arruinar la noche por algo como eso. Sonrió de nuevo.

¿Nos acercamos a las mesas? — Propuso la susodicha tras percatarse del modo con el que el muchacho observaba los aperitivos. Fue en ese preciso momento que pasó un tritón que hacía de camarero; ofreciendo bebidas tanto a Katrina como a Shian y el resto de invitados. — Gracias. — Ya después se quedaron junto a la comida. No obstante, la sirena se negó a probar bocado. Yacía demasiado exhorta en el baile que estaban realizando en medio de la sala como para prestar atención a su estómago.

Demos todos un fuerte aplauso por semejante demostración de pasos. ¡Sensacionales todos! — Dijo la gamba, logrando que los presentes aplaudieran a las parejas de baile. No obstante, la fémina se limitó a seguir observando la escena sin mover un solo músculo, es mas, no gesticulaba ninguna expresión en particular. Si por ella fuera, estaría participando si tuviese una pareja que conociera y estuviera dispuesta a bailar con ella, pero parecía que hoy no tenía suerte.

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POSTEADO: Jan 3 2018, 08:28 AM
RAZA: Dragón
EDAD: Desconocida / 17-18 años aparentes
MUNDO: Tierra de Dragones
AFINIDAD: Luna
LLAVERO: Dragon Soul
NIVEL: 9
EXPERIENCIA: 115/160
HP: 240
MP: 180
PLATINES: 645 Platines
Katrina me explica el significado del baile, el cual -a mi parecer- es algo muy importante y típico en el reino de la Atlántida. Una forma de expresión, además del canto y las palabras. En mi mundo natal, recuerdo haber visto a algunos humanos realizar -lo que parecían- fiestas y bailes en determinadas ocasiones, aunque ni siquiera ahora le veo la gracia a dicho acto. Sin embargo, no quiero hacerle el feo a su celebración, así que me adentro al interior junto a la sirena.

-De acuerdo. -acepto su oferta de aproximarnos a las mesas con comida, deteniéndonos a medio camino cuando un tritón nos ofrece un par de copas llenas de alguna bebida. Yo acepto la otra, y me quedo mirando el líquido en su interior. Dejando a un lado a qué sabrá, ¿cómo puede mantenerse dentro de la copa y no salir? Es demasiado extraño.

Plantados frente a la comida, doy un rápido vistazo con la mirada a todos los aperitivos que hay colocados, habiendo una gran diversidad de colores y mezclas en ellos, los cuales se perciben muy distintos a las comidas que probé en Tierra de Partida y Ciudad de Paso.

'Vamos a probar', me animo al fin a probar bocado, pillando el primer alimento: lo que parece ser coral, con un tipo de pasta anaranjada por encima. Aún me lo quedo mirando durante unos segundos, hasta que finalmente lo introduzco en mi boca, y empiezo a masticar. Raro, resulta un sabor muy raro.

Aprovecho la bebida para quitarme ese extraño sabor de la boca, aunque el de la bebida también tiene un pequeño toque extraño al introducirse en mi boca. Pruebo más bocadillos, poco a poco, y aunque solo uno me desagrada por completo, del resto, casi todos me saben raro salvo dos que -con poca diferencia- aún los trago sin mayor complicidad. Y no pierdo tiempo en pillar otra bebida -al acabarse la que tengo- cuando otro tritón pasa por mi lado.

Empiezan los aplausos, y una nueva canción es puesta, animando a más parejas a salir a la zona de baile, moviéndose a un ritmo más lento y pausado que antes. Fijándome en Katrina, puedo ver cómo su mirada permanece clavada en la pista, pareciendo como si quisiera lanzarse al lugar para bailar junto al resto.

-¿Tan divertido te parece bailar? -le pregunto tras "limpiar" mi boca con la bebida, queriendo escuchar su opinión respecto a ese acto, y por qué lo encuentra tan interesante.
POSTEADO: Feb 5 2018, 01:44 PM
RAZA: Alien
EDAD: ???
MUNDO: Espacio Profundo
AFINIDAD: Tiempo
LLAVERO: Salva del Maestro
NIVEL: 99
EXPERIENCIA: ??/??
HP: ??/??
MP:
PLATINES: Infinitos Platines
Tema cerrado
  • Katrina —85 XP (Subes 2 niveles - Nivel 4 - 15/60 ) — 85 Platines (500 +85 = 585)
  • Shian — 70 XP (115/160) — 70 Platines (575 + 70 = 645)


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Su ambientación se basa en Kingdom Hearts creando un universo alternativo de esta saga creada por Square Enix.

La historia ha sido creada por A Nerd Girl, el skin ha sido gracias a Shaeiki por su dedicación.

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