Keys Of Destiny

Hacía años ya que tras la Guerra de las Llaves Espada dejaron a una orden de portadores en Tierra de Partida. Esta orden llevaba la tradición de portar el arma y no errar como sus antecesores. ¿Verdad? Años han pasado desde la última entrega de la Salva del Maestro, una Llave Espada que lleva el líder de cada generación de portadores, aquella que muy pocos saben su razón especial. Años pasan y generaciones siguen pero su portadora no cambia: La Maestra Xine.

Esta generación en particular sucedieron puntos clave que empezaron a quebrar esa solidez que tenía. Por un lado el Maestro Solunox, obstinado con romper las normas para traer la justicia que muchos deseaban y separándose un poco de Tierra de Partida para proteger Vergel Radiante. Empezó a reclutar aprendices de varios mundos, aquellos que había sufrido las injurias sociales y que deseaban levantarse contra los tiranos. Por el otro, el Maestro Mikhael que por razones desconocidas un día dejó de ser el mismo. Hace 7 años un hecho hizo cambiar al destino. Su llavero se cambió a Innómita el mismo día que mató a sangre fría a la dulce Maestra Mir. Tras ello desertó y comenzó a vagar por los mundos incluso creando portadores de forma aleatoria, ¿habrá pensado en las consecuencias?

Los tres Maestros restantes tenían sus facciones: una buscaba mantener el Equilibrio inmóvil de los mundos, el otro quería la Justicia para aquellos criminales y líderes crueles... Y aquellos que vuelan con las alas de la Libertad seguirán su instinto sin un Maestro que los guíe en el camino.
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20 /01 / 2018
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 The Sound Of The Sand • Priv.
POSTEADO: Nov 20 2017, 01:06 AM
RAZA: Humana
EDAD: 21
MUNDO: Destruido
AFINIDAD: Ilusión
LLAVERO: Skull Noise
NIVEL: 4
EXPERIENCIA:
HP: 110
MP: 75
PLATINES: 1000
The Sound Of The Sand

Recorrer aquel mundo resultaba ciertamente interesante, el ambiente era algo que no había visto antes y eso despertaba en ella ese característico instinto de curiosidad natural, pero, incluso si así era, también estaba innegablemente fastidiada; en esos momento sólo era una persona agobiada por el sol y la arena que caminaba a paso lento atravesando las dunas con dificultad.

“Incluso con el nicab improvisado que he fabricado, tengo la sensación de diminutos granos de arena abriéndose camino y colándose en mi vista, para mi fortuna no he quedado cegada del todo.”

Y vaya suerte, en cuanto terminó de escribir esa nota en su bitácora y alzó la vista de nuevo, bastó enfocar un poco para hallar la silueta de edificios a una distancia no tan larga. Se dispuso a acelerar el paso, pues ahora tenía un destino fijo al cual llegar, ¿Su objetivo? Conseguir un par de provisiones o al menos, averiguar un poco más de tan peculiar sitio. Le resulta entretenido desplazarse entre mundos incluso sin sacar un provecho relativamente sólido. Eliza se jacta de ser una especie aprendiz, una simple viajera que se deleita con los diversos escenarios que atestigua y así intenta comprenderlos. Sí, claro... viéndolo bien, tal título tiene muy poco, por no decir nada, de humilde.

El clima no era de su agrado, sin embargo la arena y las estructuras arquitectónicas tenían su encanto y aquello lo reafirmó cuando puso el primer pie en esa pequeña ciudad. Ese ambiente le resultaba ligeramente familiar, la gente caminando aceleradamente, algunas voces ofreciendo productos de dudosa procedencia y utilidad... se asimilaba al ambiente urbano en el que ella se crió, ignorando a los camellos, claro está.

Estaba perfectamente consciente de que no era ninguna niña pero cedió ante su impulso de comportarse como una para comenzar a caminar por esas calles adornadas de tonalidades amarillentas y rojizas, era fácil notar que todo era como un pequeño laberinto, especialmente cuando ingreso, sin darse cuenta, a lo que parecía ser la zona comercial, los gritos vivaces aumentaron y la variedad de productos también; con el mínimo disimulo comenzó a observar la mercancía de cada uno de los distintos recintos. Habría seguido de esa forma de no ser por una melodiosa armonía, cuerdas...cuerdas.

Le invadió el entusiasmo y siguió la ruta que sus oídos dictaban, se encontró con dos hombres tocando tambores y un laúd respectivamente, se deleitó con la música, las armonías hacían que su corazón se alegrara, algo que poquísimas cosas lograban. Como buena visitante se limitó a escuchar... o así fue hasta que notó que atrás de los músicos habían otros instrumentos recargados en una pared. Mordió su labio inferior, por más que las melodías fueran casi adictivas, no podía sumarse a ella como si nada. ¡Qué poca profesionalidad!

. . .
Se reprochará más tarde, lo sabe, pero de momento ahí está, sujetando un rabab, según los libros es una especie de bisabuelo del violín, se sintió bien por sólo sostenerlo pero era claro que no se detendría ahí, comenzó a integrarse a la tonada a su modo y quizá debía agradecer que sólo sus ojos eran visibles, porque ninguno de los presentes reclamó nada o se le quedó viendo durante mucho rato.

¡Vaya! Resulta tan satisfactorio comportarse como un niño a ratos, aunque en el fondo sabe que más tarde tendrá un debate interno consigo misma.


POSTEADO: Nov 20 2017, 05:07 AM
RAZA: Hibrido
EDAD: 29
MUNDO: Destruido
AFINIDAD: Nada
LLAVERO: -
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 0/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 75 Platines
Las arenas del desierto eran una desgracia para mis plumas y mi cutis. ¡Qué desagrado! Si bien conocía la existencia de esos secos campos, de ausencia de agua en las afueras de las ciudades o de simplemente la cantidad de polvo. Mi ceño fruncido y mi boca cerrada esbozando un desagrado monumental. ¡Mis pobres pezuñas! Ser en parte ave era un problema en estos ecosistemas. Por suerte mi raza pensaba en supervivencia, cambiar al aspecto humano fue simple, ¡pero que molesto!

Si bien mi laud lo guardé a mi espalda, mis manos a la capa que intercambié en el mercado ¡por fin! Entendía una cosa que en mi pueblo era hermosa, el trueque era un salvavidas. ¿Qué di? ¡No es necesario contar! Si bien un par de sacudidas a la capa para quitar el polvo y me la puse con cuidado. No quería pillar el mi cabello, estaba esplendoroso. ¿Has visto lo genial que queda mi capa? Si es que soy una flor en bruto en este montón de... de... ¡Desierto! Aunque habían damas que no importaría cortejar, ¡que caderas! Había una zona de la ciudad que en verdad me hizo arquear la ceja y pensar en cosas bastante lúdicas y lascivas. ¿Si les canto una serenata rebajarán el precio?

Como una sátira me volví al segundo tras sonidos cambiantes y melodías desenfrenadas. ¡Voces de aclamación! ¡Público! Arte y guerra en cuerdas y viento que movían mi nariz que sufrió una pequeña cosquilla de la arena. Por el mercado a paso calmado, con la mano mirando y saludando a las damas ¡a esa no! Se veía al marido mirarme con mala leche, le saludé también con una risita por el otro lado de nervios. Creo que debería dejar la costumbre de ligar. Tras caminar un poco seguí hasta la zona de sinfonías y armonías.

Me quedé escuchando al pequeño grupo de música, saqué mi libro donde recopilaba estas cosas tan interesantes. ¡Oh vaya! La dama que tocaba el rabab era buena. Que precioso, mis manos se movían a dibujar en la parte que dediqué a este mundo para dibujar al pequeño grupo de músicos. Quería sinceramente robar el espectáculo pero los dedos de la mujer me hipnotizaban, la dibujé en medio de todo y en grande, mis detalles llegaban a ser constantes en ella. ¡Al lado transcribía la melodía en partitura! Mis ojos brillaban cual fuego admirando, otros presentes que eran ignorantes a la belleza de la precisión, de su pasión... Esas miradas absortas en sólo disfrutar y no comprender no se comparaban conmigo.

Ahí estaba, sentado sobre un barril, con un lapicero dibujando la actuación. Como si fuera un artista contemplando a su musa.
POSTEADO: Nov 23 2017, 07:56 PM
RAZA: Humana
EDAD: 21
MUNDO: Destruido
AFINIDAD: Ilusión
LLAVERO: Skull Noise
NIVEL: 4
EXPERIENCIA:
HP: 110
MP: 75
PLATINES: 1000

Tocar siempre había sido un verdadero deleite, en ocasiones lo disfrutaba tanto y le llenaba de una manera tan impresionante que se preguntaba a sí misma si es que acaso tal gusto tendría alguna clase de precio, pero la respuesta a tal interrogante siempre era la misma: no. Y quizá eso era lo más impresionante y atemorizante de las composiciones musicales, pues incluso el poder hablar sale demasiado caro a veces, en cambio, la música siempre permite expresar algo más que simples palabras y nadie ha sido castigado o a perdido amigos gracias a ella o al menos no hasta donde Eliza sabe y… aunque así fuera… quizá valdría la pena, ¡Quizá lo valdría! Los amigos u otras cosas a cambio de algo tan apasionante como la música… sí, sin duda sería algo que pensaría seriamente, aunque no es como si ella supiera mucho del valor de un amigo real.

Para ella no hay amigo más real y valioso que el sonido que un instrumento puede darte si sabes manejarlo, cuando la canción terminó un alivio le invadió, una sensación de tranquilidad que sólo viene después de una interpretación como esa, aunque algo dentro de ella le decía que no era suficiente. Podría haberlo hecho mejor, ¿No? Sí, claro que podría. Con la cabeza aun en la nubes fue a dejar el instrumento a su puesto original y agradeció con un ademán a los hombres que habían empezado la canción.

« Debo dejar de ahogarme en un vaso de agua… » Competir es bueno, especial si es para superarte, pero seguro que si termina adquiriendo aun más rivalidad consigo misma más que progresar va terminar por autodestruirse, sí, así es ella.

Cuando terminó de lamentarse, alzó la vista y se encontró con un hombre de aspecto particular sentado sobre uno de los tantos barriles alrededor del improvisado escenario. En realidad había divisado con anterioridad a este individuo mientras tocaba, pero hasta ese momento se animó a acercarse, curiosa por saber lo que retrataba, su egocéntrica cabecita se hacía una idea pero nunca está de más comprobarlo.

Bajó un poco la parte del necab que cubría sus labios para poder hablar con claridad y entonces se posicionó frente a él. —Lamento importunar, estimado, pero no pude evitar sentir curiosidad por su… arte.— A r t e, saboreaba cada letra de esa palabra sin disimulo.



POSTEADO: Nov 28 2017, 10:53 AM
RAZA: Hibrido
EDAD: 29
MUNDO: Destruido
AFINIDAD: Nada
LLAVERO: -
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 0/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 75 Platines
Disimulé mi condición de cotilla al ver a la dama que ejecutó tal actuación. Sonreí al ver como se despedía de los comparsas de tal belleza auditiva. Mis ojos mostraban la fascinación dedicada a terminar mi composición artística. Un reflejo que merecía estar en mi diario. Mis detalles pasaron de ella al arma con el que atacó nuestra monotonía. Ella se acercaba, su voz era terciopelo y su mirada giraba a ver mi ensueño. Levanté la mirada para caerse parte de mi capucha revelando parte de mi rubí melena.

El sonido del mercado ocultaba una oculta mudez en mi garganta, por la sorpresa. No esperaba ser encontrado por ella, pensaba que no se interesaría por mí ni por mi esencia. Era la única que prestó una atención.

No hay problema, solo soy un humilde artista —respondí entregándole la libreta para que admirara las transcripciones de la melodía con un retrato de ella y los músicos. Se notaba la belleza en la pluma, claramente era un humilde artista, ¡el mejor!—. Es usted realmente buena en la música, no es común por estas tierras, ¿puedo saber cómo sus dedos se mueven tan precisos? No hay muchos que lleguen a ese nivel

Comenté mientras mi mirada se guiaba por las zonas del lugar y esperaba la respuesta y su admiración sin par.
POSTEADO: Dec 3 2017, 12:54 PM
RAZA: Humana
EDAD: 21
MUNDO: Destruido
AFINIDAD: Ilusión
LLAVERO: Skull Noise
NIVEL: 4
EXPERIENCIA:
HP: 110
MP: 75
PLATINES: 1000

El rubí en lo que parecía ser su cabellera era muy singular, captó su atención y no dudó en mirarle de reojo con tanta sutileza y elegancia como pudo, aunque a decir verdad, viéndole con más atención no parecía cabello sino algo de textura más... suave; sin embargo terminó restándole importancia y enfocándose en las palabras de su contrario, del mismo modo tomó la libreta en sus manos y apreció el dibujo, alzó una ceja y esbozó una mínima pero curiosamente honesta sonrisa.

Con que un humilde artista, ¿Eh?~— Eran trazos muy precisos a su juicio y no, por extraño que sonara no era su ego por el hecho de salir ahí lo que la orillaba a decir aquello.

Se sintió halagada por las palabras del peculiar artista, alzó la vista para cruzar la mirada con él, por alguna razón sintió cierta nostalgia al recordar el “cómo” es que aprendió a tocar.

Supongo que podríamos comenzar diciendo que no soy de por aquí, de donde vengo, el no reconocer lo mágico de una simple nota es casi un crimen.— Dicho esto, le miró con cierta curiosidad. —Y usted, distinguido caballero, tampoco parece ser de por aquí.— Se recargó en uno de los barriles, en espera de alguna respuesta.


POSTEADO: Dec 12 2017, 09:53 AM
RAZA: Hibrido
EDAD: 29
MUNDO: Destruido
AFINIDAD: Nada
LLAVERO: -
NIVEL: 4
EXPERIENCIA: 0/60
HP: 120
MP: 65
PLATINES: 75 Platines
Sonreí a la dama donde decía que en su hogar natal la música parecía algo propio. Curiosamente arqueé la ceja pensando en varias partes de mi vida. En mi pueblo la música era también parte de todo aunque gran parte de la gente no sabía diferenciar las notas musicales y melodías. Quizá tras años, otros que no se apiadasen de tal materia olvidarían los ritmos y armonías que estaban en su sangre. Me quedé absorto a ella, había notado sobre mi exótica existencia. Ladeé la cabeza dudando sobre si ser sincero o dejarle la duda aunque...

¡Oh vaya! ¿Venden espejos en ese puesto? —exclamé mientras me levantaba olvidándome por completo por mi musa para acercarme emocionado a ese puesto y mirándome es eso tan hermosos reflejos de plateados espejos. Sonreí seductoramente mi cogí el que tenía el marco dorado (aunque parecía más cobrizo pero daba igual). Le pagué al vendedor y volví admirando mi hermosos ojos y mis bellos labios. ¡Soy tan perfecto!

Lo siento, es que no puedo evitar comprarme un espejo. Me da que alguien horrendo se refleje en ellos —comenté con un tono bastante egocéntrico y me miraba desde todos los ángulos. ¿Qué me había comentado? No recordaba pero olía a carne por ahí, ¿quizá algo de comer? ¡Oh dios! ¿La debería invitar? Soy tan genial, perfecto, ¡hermoso! ¿Por qué no me casaría conmigo mismo?
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Keys of Destiny ha sido creado por A Nerd Girl así como de ideas del Staff y miembros que han colaborado en su creación.

Su ambientación se basa en Kingdom Hearts creando un universo alternativo de esta saga creada por Square Enix.

La historia ha sido creada por A Nerd Girl, el skin ha sido gracias a Shaeiki por su dedicación.

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